Te debo más que mi vida
Te debo también mis alas,
La factura de estas manos
Que hoy plasman un poema.
Te debo sin duda alguna
Una flor de azucena,
Una nube de quimeras
Una esperanza vivita
Que a veces escapa solita
Que a veces escapa solita
Y tu me la traes de vuelta.
Te debo también la paciencia
de corregirme sin que te enojes
de aguantar algún reproche
o de aceptar que en amistad te quiera,
sin que nos separe ni la noche
ni el canto mágico de una sirena.
©Bianca_estella





